viernes, 23 de enero de 2009

Causas de la crisis global de los precios de los alimentos, y la respuesta campesina

Autor | Peter Rosset y Dana Rocío Ávila | Idioma | Español | Pais | Internacional | Publicado | 22 diciembre 2008 22:31


"Las organizaciones campesinas no esperan que, de las manos de quienes han creado la enfermedad, ahora sea socializada la cura. Desde hace más de 10 años la alianza global de las organizaciones campesinas -La Vía Campesina- ha estado construyendo una propuesta alternativa para los sistemas alimentarios de los países, la soberanía alimentaria".

PETER ROSSET Y DANA ROCÍO ÁVILA*

El mundo contemporáneo se encuentra ante una crisis de altos precios de los alimentos que ya ha provocando motines en diversos países de Asia, África y América. Como dice Leonardo Boff, «ya han estallado revueltas de hambrientos en cuarenta países sin que la prensa empresarial, comprometida con el orden imperante, haya hecho referencia alguna. Los hambrientos siempre dan miedo» (Boff, 2008). Estas revueltas finalmente están haciendo que los principales actores relacionados con la alimentación presten atención a este tema, aunque con versiones muy distintas de las causas reales y soluciones propuestas. Los organismos multilaterales como el Banco Mundial y la FAO, y las corporaciones transnacionales, señalan como responsables de los problemas a la falta de suficiente liberalización del comercio y de presencia del sector privado, y a los cambios de dieta en países como la China. Como salida a la crisis recetan más libre comercio y cultivos transgénicos. Las organizaciones campesinas ven causas de largo y corto plazo y proponen una solución holística y comprensiva (La Vía Campesina, 2008a).

Las organizaciones campesinas no esperan que, de las manos de quienes han creado la enfermedad, ahora sea socializada la cura. En la pasada cumbre de Seguridad Alimentaria y Retos del Cambio Climático y la Bioenergía, convocada por la FAO en Roma en junio de este año (Vivas, 2008), existía la oportunidad histórica de construir una salida mediante una práctica concreta a la cotidiana lucha contra el hambre y la pobreza en el mundo, pero al contrario esta reunión se caracterizó por la ausencia de soluciones al problema del hambre y la crisis en la producción de alimentos en el mundo. Solo fue escuchada una voz, la de los países ricos y los organismos internacionales, quienes proponen optar por medidas asistencialistas, de libre comercio, y apoyo a la producción y comercio del paquete tecnológico que incorpora las semillas transgénicas y garantiza a las multinacionales el aumento y la continuidad en el consumo de los agroquímicos.

A nuestro juicio, parece que ya llegó la hora de La Vía Campesina Internacional (1). Desde hace más de 10 años la alianza global de las organizaciones campesinas ha estado construyendo una propuesta alternativa para los sistemas alimentarios de los países, la soberanía alimentaria (La Vía Campesina et al., sin fecha; Rosset, 2006). El año pasado se constató en el Foro Mundial de la Soberanía Alimentaria, realizado en Mali, que este debate ha venido ganando terreno en muchos otros movimientos sociales, como los de los pueblos indígenas, las mujeres, los consumidores, los ambientalistas, algunos sindicatos, y otros actores. Pero a nivel de gobiernos y organismos internacionales, había llegado a oídos más o menos sordos, sobre todo para los gobiernos de los países con mayor concentración de capital y de renta, con la excepción de algunos gobiernos más progresistas que ahora comienzan a tomar esta propuesta muy en serio (por ejemplo Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nepal).

CAUSAS DE LA CRISIS (2)

¿Cuáles son las causas de las alzas extremas de los precios? Según la Vía Campesina hay causas de largo plazo y causas de corto plazo. En cuanto a las primeras, se destacan los efectos de tres décadas de políticas neoliberales y de comercio libre sobre los sistemas alimentarios. En casi todos los países se ha desmantelado la capacidad productiva nacional de alimentos, sustituyéndola por una capacidad creciente para producir agroexportaciones. Esta transformación ha sido estimulada por enormes subsidios al agronegocio provenientes de los erarios públicos, y ha tenido numerosas consecuencias, ya ampliamente denunciadas por organizaciones ambientalistas y movimientos campesinos en la década pasada, entre ellas se han acentuado los efectos del cambio climático con el deterioro de la biodiversidad y los suelos, producto del modelo industrializado de producción agrícola (Rosset, 2006).

Son los sectores campesinos y de agricultura familiar los que alimentan a los pueblos del mundo; los grandes productores tienen vocación de exportar. Pero a los primeros se les han quitado los precios de garantía, los paraestatales de comercialización, los créditos, la asistencia técnica y, sobre todo, su mercado, inundado primero por importaciones baratas hasta arruinarlos, y una vez capturados estos mercados nacionales por las empresas trasnacionales, ahora receptores de importaciones muy caras (Rosset, 2006). La destrucción de la vida campesina es tan grave que ha sido caracterizada, con razón, como una «guerra» contra el mundo rural (Rodríguez Lascano, 2008).

A la vez, el Banco Mundial y el FMI han obligado a los gobiernos a deshacerse de las reservas de cereales en manos del sector público, haciendo que en el mundo de hoy tengamos uno de los márgenes más estrechos en la historia reciente entre reservas y demanda, lo cual provoca el alza y la volatilidad de los precios (Rosset, 2006). O sea que los países casi no tienen ya ni reservas ni capacidad productiva, y son dependientes de las importaciones, que ahora suben de precio. Otras causas de largo plazo, pero en menor escala, son los cambios en los patrones de consumo en algunos países, como la preferencia por la carne por encima de dietas vegetarianas, aunque esta causa ha sido muy exagerada (Ray, 2008).

Entre las causas de corto plazo, la más importante es la entrada repentina del capital financiero especulativo, los llamados fondos de riesgo o hedge funds, en las bolsas de los contratos a futuro de los cereales y otros alimentos, los llamados commodities (Macwhirter, 2008). Con el colapso de la burbuja artificial del mercado inmobiliario de Estados Unidos, su desesperada búsqueda de nuevas oportunidades de inversión les hicieron descubrir estas bolsas de alimentos. El capital financiero es atraído por la volatilidad de cualquier mercado, ya que toma sus ganancias tanto en las subidas como en las bajadas, apostando como si fuera un casino. Apostando, pues, con la comida de la gente (La Vía Campesina, 2008b). Estos fondos hasta ahora han inyectado unos 70 mil millones de dólares extras a los precios de los commodities, inflando una burbuja que coloca los alimentos fuera del alcance de los pobres. Y cuando la burbuja entra en su inevitable colapso, van a quebrar a millones de agricultores del mundo entero.

Otro factor en el corto plazo ha sido el boom de los agrocombustibles, que compiten por área de siembra con los cultivos alimenticios y el ganado (Shattuck, 2008). En Filipinas, por ejemplo, el gobierno ha firmado acuerdos que comprometen un área de siembra para agrocombustibles equivalente a la mitad del área sembrada de arroz, alimento principal de su población. Debe ser considerado un crimen contra la humanidad alimentar a coches en lugar de personas.

También, el alza mundial de los costos de los insumos agroquímicos, como resultado del alto precio del petróleo, es un factor importante y contribuyente a corto plazo (Schill, 2008). Otros factores recientes incluyen sequías en algunos países, y los esfuerzos del sector privado reaccionario, conspirando con la CIA y las trasnacionales, para exportar los alimentos de Venezuela, Bolivia y Argentina, generando escasez artificial como manera de desestabilizar sus gobiernos. O en caso de la «crisis de la tortilla» en México, haciendo acaparamiento para especular con los precios (Hernández Navarro, 2007).

SOBERANÍA ALIMENTARIA: UNA SALIDA DE LA CRISIS

Frente a este panorama, y sus implicaciones futuras, se destaca una sola propuesta que esté a la altura del reto. Bajo la propuesta de Soberanía Alimentaria los movimientos sociales, y un número creciente de gobiernos progresistas o semiprogresistas, proponen re-regular los mercados de alimentos que fueron desregulados por el neoliberalismo. E inclusive, regularlos mejor que antes, con una real gestión de la oferta, haciendo posible encontrar precios que sean justos tanto para los productores como para los consumidores (La Vía Campesina et al., sin fecha; Rosset, 2006).

Esto significa volver a proteger la producción nacional de los países, tanto contra el dumping de alimentos importados con precios artificialmente baratos, que socava la producción nacional, como de alimentos artificialmente caros, como ahora. Significa reconstituir las reservas públicas de cereales y las paraestatales de comercialización, ahora en versiones mejoradas, con la participación fundamental de las organizaciones campesinas en su gestión, quitando a las trasnacionales el control sobre nuestra comida. También significa incentivar la recuperación de la capacidad productiva nacional, proveniente del sector campesino y familiar, por medio de los presupuestos públicos, los precios de garantía, los créditos y otros apoyos, y la reforma agraria genuina. Urge la reforma agraria en muchos países para reconstruir al sector campesino y familiar, cuya vocación es producir alimentos, ya que el latifundio y el agronegocio suelen producir sólo para coches y para la exportación. Y se tienen que implementar controles, como han hecho algunos países en los últimos días, contra la exportación forzosa de alimentos que son requeridos por la población nacional (La Vía Campesina et al., sin fecha; Rosset, 2006).

Además, urge hacer un cambio de la actual tecnología en la producción, hacia una agricultura basada en los principios de la agroecología, sustentable, una producción agrícola que parta del respeto y del equilibrio con las condiciones naturales, la cultura local y los saberes tradicionales. Está demostrado que los sistema de producción agroecológicos pueden ser más productivos, resisten mejor las sequías y otros cambios climáticos, y que por su bajo uso de recursos energéticos son más sustentables económicamente. Porque ya no podemos tener el lujo de producir alimentos cuyos precios estén vinculados al petróleo (Schill, 2008), ni mucho menos dañar la productividad futura de los suelos por medio de la agricultura industrial de grandes extensiones de monocultivos mecanizados y llenos de venenos y semillas transgénicas.

En fin, ya llegó la hora de La Vía Campesina y la Soberanía Alimentaria, la posibilidad de hacer posible que los alimentos que son consumidos por las familias en las grandes ciudades y en las regiones más apartadas, sea garantice por la producción de la agricultura campesina y familiar.

Notas

* Peter Rosset es Investigador, Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano (CECCAM), Co-coordinador, Red de Investigación - Acción sobre la Tierra, y miembro del Equipo Técnico de la Vía Campesina, Región América del Norte (rosset@globalalternatives.org); y Dana Rocío Ávila es Miembro de la Coordinación Política y Pedagógica del Instituto Universitario Latinoamericano de Agroecología «Paulo Freire» (IALA), Vía Campesina, Barinas, Venezuela (agroecologia.dana@gmail.com).

1) La Via Campesina

2) Las aserciones en esta sección que no llevan citas son de: Berthelot, 2008; La Via Campesina, 2008b; GRAIN, 2008.

LITERATURA CITADA

BERTHELOT, J. (2008), «Summary of Critical analysis of the causes of the explosion in world agricultural prices». Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí.

BOFF, L. (2008), «¿Economía de revolución?». Última visita: el 11 de agosto de 2008 aquí.

Genetic Resources Action International (GRAIN) (2008), «El negocio de matar de hambre: Es necesario cambiar radicalmente la política alimentaria ¡YA!». Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí.

HERNÁNDEZ NAVARRO, L. (2007), «Cargill: ‘el maíz de sus tortillas.’» La Jornada (México), 30, enero, accesado el 29 de Julio de 2008, aquí.

LA VÍA CAMPESINA (2008a), «Una respuesta a la Crisis Global de los Alimentos: ¡Los/as campesinos/as y pequeños agricultores pueden alimentar al mundo!» Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí.

(2008b) La Vía Campesina. «Crisis alimentaria: ¡no se puede jugar al casino con la alimentación!» (2008c). Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí.

— et al. (sin fecha), «Nuestro Mundo No Esta En Venta: Primero está la Soberanía Alimentaria de los Pueblos.» (Sin fecha). Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí (PDF).

MACWHIRTER, I., «The trading frenzy that sent prices soaring.» New Statesman 17 abril 2008, Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí .

RAY, D.E. (2008), «Data show that China’s more meat-based diet is NOT the cause of ballooned international corn prices?». Informe, Agricultural Policy Analysis Center, University of Tennessee.

RODRÍGUEZ LASCANO, S. (2008), «La crisis alimentaria como instrumento de la Guerra.» Rebeldía (México), 5(60):10-16.

ROSSET, P.M (2006), Food is Different: Why We Must Get the WTO Out of Agriculture. London: Zed Books.

SCHILL, S.R. (2008), Perfect storm for fertilizer prices. Ethanol Producer Magazine, junio, online edition. Última visita: 29 julio 2008, aquí.

SHATTUCK, A. (2008), The Agrofuels Trojan Horse: Biotechnology and the Corporate Domination of Agriculture. Institute for Food and Development Policy, Policy Brief no. 14 (2008). Última visita: 29 julio, aquí.

VIVAS, E. (2008), «FAO: más libre comercio, más hambre» (2008). Última visita: 11 de agosto de 2008 aquí

Publicado en ECOLOGÍA POLÍTICA (ESPAÑA) 36:18-21. 2008.

jueves, 22 de enero de 2009

miércoles, 7 de enero de 2009

Gestión Sostenible de los Recursos Hídricos en Cuencas Mineras

Por Alonso Ortiz

Asociación Civil LABOR

El pasado 19 de noviembre se llevó a cabo en la ciudad de Moquegua el foro-taller “Gestión Sostenible de los Recursos Hídricos en Cuencas Mineras”, con la finalidad de debatir y llegar a consensos con diversos actores de la región sobre la gestión eficiente de la cuenca del Río Moquegua –Osmore. El evento fue organizado por Asociación Civil LABOR y el Colegio de Ingenieros del Perú en el marco del 467° aniversario de la fundación de la ciudad de Moquegua.

Entre las conclusiones más importantes del evento encontramos:

-Es importante que la CAR-Moquegua impulse una experiencia análoga a la realizada en la cuenca del río Chili para la cuenca del río Moquegua- Osmore.

-Una gestión social de la cuenca y una visión integral por encima de las limitaciones geográficas son factores a tomar en cuenta a fin de generar sostenibilidad en toda la cuenca.

-Nuevos actores mineros en zonas áridas (como Moquegua) generan conflictos y arriesgan el futuro abastecimiento del recurso hídrico para la agricultura.

-El Proyecto Pasto Grande no cumplió con sus objetivos y tras un análisis costo-beneficio, la inversión realizada no ha sido recuperada.

-El Proyecto Quellaveco imposibilitaría la segunda etapa del Proyecto Pasto Grande.

Sobre las Ponencias

Andrés Alancastre, miembro de Asociación Civil para la Gestión Social del Agua en Cuenca, señaló lo importante de que la visión de la cuenca no esté supeditada a un solo proyecto, ya que ello generaría inequidad entre los actores. Por el contrario, la gestión social plantea un tratamiento integral, priorizando una mirada holística y conciliadora de los diversos actores de la cuenca.

Por su parte, Edwin Guzmán, director ejecutivo de Asociación Civil Labor, expuso sobre la experiencia de gestión del agua en cuencas con presencia minera y la gestión del agua en la cuenca del río Chili. De este último tema se generaron diversas intervenciones que proponían un tratamiento análogo para la cuenca de Moquegua, exhortando a la CAR coordinar las acciones necesarias para llevarlo a cabo.

El Dr. Iván la Negra debutó, adjunto en temas ambientales de la Defensoría del Pueblo, expuso acerca de la nueva legislación del agua, abordando temas como el nuevo Sistema Nacional de Recursos Hídricos, los consejos de cuenca y el polémico DL 1083.

Datos

-Más del 25% de Sudamérica es árida o semiárida. La Región Moquegua, es un área de escasos recursos hídricos, ya que se encuentra al norte del desierto de Atacama, considerada una de las zonas más secas del mundo. Surcada por la Costa y Sierra, cuenta con importantes recursos naturales y una amplia zona agrícola que demanda la provisión de agua en cantidad, calidad y oportunidad adecuada.

-La minería, aunque contribuye a los ingresos por exportación más que cualquier otro sector, genera uno de los impactos más altos para el ambiente y los recursos naturales, especialmente el agua.

Recientemente ha sido creado el Sistema Nacional de Recursos Hídricos, con la finalidad de lograr eficiencia y sostenibilidad en el manejo de las cuencas hidrográficas y los acuíferos, para la conservación e incremento del agua, buscando garantizar la satisfacción de la demanda de las actuales y futuras generaciones.

Programa de Participación Ciudadana en la Gestión Pública-2008 Llegó a su Fin

Por Mildred Arriaga

Asociación Civil LABOR

Después de ocho meses de compartir conocimientos y experiencias enriquecedoras, el pasado 26 de noviembre se llevó a cabo el acto de clausura del programa de capacitación: “Participación Ciudadana en la Gestión Pública”, correspondiente al 2008, el mismo que Asociación Civil LABOR viene realizando en la ciudad de Ilo desde hace cinco años con el objetivo de contribuir a desarrollar capacidades sociales y técnicas en la sociedad civil, promoviendo su participación en la gestión pública y el desarrollo local.

De un total de 50 vecinos que iniciaron el programa de capacitación en abril del 2008, culminaron el mismo 35 de ellos (70%), entre quienes podemos encontrar a dirigentes y ciudadanos interesados en enriquecer sus conocimientos sobre desarrollo local, gestión ambiental, procesos participativos, vigilancia ciudadana y que, tal como nuestra institución, buscan consolidar la cultura participativa local construida en las últimas décadas.

Los módulos dictados durante el presente año fueron: Desarrollo Local Sostenible; Planificación Concertada para el Desarrollo; Participación Ciudadana; Presupuesto Participativo e Inversión Pública; Proyectos para el Desarrollo y SNIP; Género y Desarrollo Local; Vigilancia Ciudadana; Cambio Climático e Incidencia Política; además del proceso de diálogo con Southern Copper Corporation y la Problemática del Canon Minero (estos últimos a solicitud de los participantes).

La propuesta estuvo bajo la responsabilidad de la economista América Masías Muñoz, quien contó con el apoyo de nuestros compañeros de sede, Juan Zúñiga, Roxana Estrada, Denis Rojas y Brian Oblitas.

Teoría Enriquecida con Práctica

Para complementar la oferta educativa de Asociación Civil LABOR, y por segundo año consecutivo, durante los meses de octubre y noviembre se desarrolló el Programa de Vigilancia de Obras, a cargo de la Ingeniera Ana María Escobedo, el mismo que contó con la participación de 53 personas quienes pudieron efectuar sus consultas sobre vigilancia participativa y hacer visitas de campo a las obras que se ejecutan en sus barrios.

Con este nuevo servicio, se busca atender una importante demanda ciudadana que busca mantenerse informada y participar en las diferentes fases de ejecución de una obra, para lo cual se los capacita sobre el manejo documentario que deben tener una vez que las instituciones públicas, Municipalidad Provincial o Gobierno Regional inician el trabajo en sus barrios o zonas de vivienda.

En esta oportunidad se coordinó con los participantes y la Municipalidad Provincial de Ilo dos visitas de campo en las que se les enseñó la forma correcta de emplear: el cuaderno de obra; cuaderno de almacén; Kardex de materiales; parte de asistencia de personal; cuaderno de tarea de obra y los documentos de ingreso de material a almacén.

Asimismo, se les guió sobre el procedimiento y consultas sobre los cuales debe responder el personal responsable de la ejecución de la obra, es decir: el Residente de Obra, el almacenero y el supervisor, además de las funciones y responsabilidades de los vecinos, quienes deben constituir sus comités de gestión de obra, para velar por el buen cumplimiento en la asignación de recursos, uso y disposición de materiales, plazos y calidad de la obra.

Testimonio

“En abril, en el primer día de clases me pregunté si llegaría a noviembre…en ese momento dudé y mírenme ahora; estoy aquí y he terminado todos los módulos”, fueron las palabras de la señora Angélica Huamaní, ciudadana capacitada en el programa de “Participación Ciudadana en la Gestión Pública” correspondiente al 2008.